A Inicio de 2025, Cali perdió la oportunidad de implementar la semaforización inteligente: Gustavo Orozco frenó el proyecto al ignorar propuestas técnicas
La posibilidad de que Santiago de Cali contara con un moderno Sistema de Semaforización Inteligente (SSI) quedó prácticamente sepultada tras la negativa de la administración distrital a resolver los bloqueos operativos y contractuales que afectaban la ejecución del proyecto. Diversos oficios y comunicaciones oficiales cursados en el marco del Contrato No. 4152.010.26.1.003.2023 ponen de manifiesto que la Secretaría de Movilidad, bajo la dirección de Gustavo Alberto Orozco Lince, desatendió las constantes alertas, peticiones de adición técnica y ofertas de solución formuladas por los contratistas para destrabar la iniciativa, inclinándose en su lugar por un proceso de liquidación y eventuales confrontaciones judiciales.
La oferta desestimada: una central multimarca y software de última generación sin costo
El punto más álgido de las alertas radica en una propuesta formal presentada a la administración que habría solucionado los problemas de integración tecnológica. A través de la comunicación oficial radicada con el consecutivo 1B-199 y ratificada en mesas técnicas y suspensiones contractuales, la empresa SKG Tecnología S.A.S. —integrante de la Unión Temporal SCC-SITS 2023— ofreció a la Secretaría de Movilidad, sin costo alguno para la ciudad, una central semafórica de última generación y una plataforma de movilidad inteligente con licencia perpetua.
De acuerdo con el documento contractual, la herramienta contaba con la capacidad de interoperar simultáneamente con controladoras de distintas casas matrices (incluidas marcas como Swarco, Cross y Yunex Traffic). Esta solución multimarca buscaba suprimir las restricciones y dependencias tecnológicas impuestas por la central existente (SITRAFFIC SCALA), facilitando la plena integración de los componentes en vía.
El propósito expreso de dicho ofrecimiento era solventar el cuello de botella que mantenía paralizada la interoperabilidad y posicionar a Santiago de Cali a la vanguardia de la movilidad inteligente, a la altura de las principales capitales de Latinoamérica. No obstante, los reportes evidencian que dicha propuesta jamás fue evaluada de fondo ni adoptada por la dependencia distrital, desaprovechando una alternativa tecnológica que no requería erogación presupuestal adicional para el Distrito.
Peticiones ignoradas y parálisis en la infraestructura
A lo largo del desarrollo contractual, el consorcio encargado del despliegue tecnológico remitió múltiples oficios a la Secretaría de Movilidad advirtiendo que el sistema no podía completarse sin la gestión administrativa de la entidad. Entre los requerimientos desatendidos figuraban:
- Adición de elementos no previstos: La necesidad de tramitar adiciones para postes, transformadores de potencia faltantes y adecuaciones eléctricas requeridas por el nuevo planeamiento de tráfico definido por la propia autoridad distrital.
- Seguridad física y vandalismo: La solicitud urgente de instalar tapas antivandálicas en las cajas de inspección y regular la reposición del cableado ante el robo continuo y sistemático en las intersecciones intervenidas.
- Recibo parcial de equipos en operación: La renuencia sistemática del Distrito a efectuar actas de recibo parcial sobre más de una decena de intersecciones y mobiliario que ya se encontraban instalados, energizados y regulando el tránsito en beneficio de la ciudadanía.
- Falta de coordinación intercontractual: La ausencia de articulación oportuna entre los contratistas del despliegue de campo (Lote 2) y el sistema adaptativo (Lote 1), sumada a la indisponibilidad de la central SCALA para completar los protocolos de prueba.
Liquidación en marcha y riesgo sobre la seguridad vial
En lugar de aprovechar las alternativas técnicas y concertar la continuidad del proyecto, las decisiones desde el despacho de Movilidad se orientaron hacia el cierre unilateral y la liquidación de los contratos, alegando que no se recibió a satisfacción ninguna intersección inteligente terminada.
Frente a esta postura, el contratista advirtió al secretario Gustavo Orozco y al alcalde Alejandro Eder sobre la vulneración del principio de la buena fe contractual, señalando que la falta de recibo formal y de mantenimiento técnico no solo pone en mora a la administración, sino que deteriora los bienes públicos y eleva el riesgo de siniestros viales ante posibles apagones o fallas en las intersecciones que actualmente operan sin cobertura de las pólizas institucionales. De este modo, la modernización de la red semafórica caleña se desvanece entre trabas burocráticas y litigios jurídicos.



